REACCIONES
EN NIÑOS Y ADOLESCENTES EN SITUACIONES DE EMERGENCIA Y DESASTRES
Los
niños pueden responder a un desastre demostrando temor, tristeza o problemas de
comportamiento. A veces, los más pequeños vuelven a hábitos de conducta que ya
habían dejado atrás, como orinarse en la cama, tener problemas para dormir y
mostrar angustia ante la separación. Los niños mayores pueden mostrar enojo,
agresión, tener problemas escolares o encerrarse en sí mismos. Algunos niños
que sólo tienen contacto indirecto con el desastre, pero que lo presencian por
televisión también pueden quedar afectados.
Qué
crea vulnerabilidades en los niños?
En
la mayoría de los casos, y dependiendo de los factores de riesgo mencionados
anteriormente, las respuestas preocupantes son temporales. En la ausencia de
una amenaza grave a la vida, lesiones, pérdida de seres queridos o problemas
secundarios como la pérdida de la casa, mudanzas, etc., los síntomas disminuyen
generalmente con el tiempo. En el caso de quienes estuvieron directamente
expuestos al desastre, todo lo que se lo recuerde, como los vientos fuertes,
humo, cielos nublados, sirenas u otros recordatorios, puede provocar que
vuelvan los sentimientos perturbadores. Tener antecedentes de algún tipo de
suceso traumático o estrés severo puede contribuir a estos sentimientos.
las
reacciones comunes en los niños luego de un desastre o acontecimiento
traumático:
Del
nacimiento a los 2 años :Los bebés pueden reaccionar ante el trauma
mostrándose irritables, llorando más de lo acostumbrado o queriendo que los
lleven en brazos y los mimen todo el tiempo. La mayor influencia en los niños
de esta edad es la actitud de sus padres.
3
a 6 años: Los niños en edad preescolar a
menudo se sienten indefensos e impotentes ante un suceso abrumador. Debido a su
edad y tamaño pequeño, carecen de la capacidad de protegerse a sí mismos o a
los demás. Como resultado, sienten un gran temor e inseguridad respecto a
quedar separados delas personas que los cuidan. Los pequeños en edad preescolar
no comprenden el concepto de pérdida permanente.
7
a 10 años. El niño en edad escolar posee la capacidad de comprender la
permanencia de la pérdida. Algunos niños se preocupan mucho porlos detalles de
un suceso traumático y desean hablar constantemente de ellos. Esta preocupación
puede afectar la concentración del niño en la escuela y provocar unabaja en su
rendimiento académico.
11 a 18 años: Los adolescentes pueden comportarse de manera
peligrosa o arriesgada, como conducir de manera imprudente o consumirbebidas
alcohólicas o drogas. Otros se muestran temerosos de salir de casa y evitan
actividades que antes realizaban. Después de un trauma, la visión del mundo
puede parecer más peligrosa e insegura. El adolescente se siente abrumado por
emociones intensas, pero no puede hablar de ellas con los demás.
Las
siguientes sugerencias son para tranquilizar a los niños:
•El
contacto personal es tranquilizador. Abrace y acaricie a sus hijos.
•Con
calma, proporcióneles información objetiva sobre el desastre reciente y los
planes para garantizar su seguridad y recuperación.
•Aliente
a sus hijos a que expresen sus sentimientos.
•Pase
más tiempo con sus hijos; por ejemplo, a la hora de acostarlos.
•Restablezca
su rutina diaria para el trabajo, escuela, juegos, alimentos y descanso.
•Asigne
a los niños tareas específicas para que participen y sientan que están ayudando
a que la vida familiar y comunitaria se restablezca.
•Elogie
y dé reconocimiento al comportamiento responsable.
•Entienda
que sus hijos tendrán toda una variedad de reacciones ante los desastres.
•Aliente
a sus hijos a participar en la actualización del plan familiar para desastres.
El
trabajo grupal con los niños y adolescentes:
Generalmente,
los recursos especializados de salud mental, en muchos países, son escasos o
limitados. Además, se ha demostrado que la gran mayoría de los menores
afectados por un evento traumático (como un desastre) no necesariamente
requieren de una atención individual especializada o médica. Por otro lado,
resulta muy importante el papel que puede jugar la familia, los maestros, el
personal de ayuda humanitaria y los trabajadores de atención primaria en salud.
Es
posible entrenar personal, como promotores de salud, enfermeras, trabajadores
sociales, maestros, agentes de ayuda humanitaria y voluntarios, para que
desarrollen acciones de atención y recuperación psicosocial con los menores.
Éste es, precisamente, el objetivo fundamental de este libro: ofrecer
herramientas básicas para asegurar la protección de la salud mental fuera de
los escenarios institucionales y desde la propia comunidad.
En
situaciones de emergencia, se recomienda priorizar las actividades de grupos
que garantizan una mayor cobertura, generan un alto impacto y permiten un mejor
uso de los recursos calificados disponibles. Además, la población infantil y
juvenil responde muy bien a las técnicas de intervención grupal. Las
actividades sugeridas, obviamente, se deben adaptar a las situaciones
específicas de cada territorio, así como a los contextos comunitarios y
culturales
Transformación persistente de la personalidad tras experiencia catastrófica
Alteración de la personalidad y del comportamiento puede ser
debida a una enfermedad, una lesión o una disfunción cerebral puede ser de
carácter residual concomitante con una enfermedad daño o disfunción cerebral.
En algunos casos las características las manifestaciones de estos
trastornos de la personalidad y del comportamiento residuales o concomitantes
pueden sugerir el tipo o localización de la afección cerebral.
Transformación persistente de la personalidad que puede
aparecer tras la experiencia de una situación estresante catastrófica. El
estrés debe ser tan extremo como para que no se requiera tener en cuenta la
vulnerabilidad personal para explicar el profundo efecto sobre la personalidad.
como experiencias en campos de concentración, torturas,
desastres y exposición prolongada a situaciones amenazantes para la vida.
Pautas para el diagnóstico
La transformación de la personalidad debe ser persistente y
manifestarse como rasgos rígidos y desadaptativos que llevan a un deterioro de
las relaciones personales y de la actividad social y laboral. Por lo general,
la transformación de la personalidad debe ser confirmada por la información de
un tercero. El diagnóstico esencialmente se basa en la presencia de rasgos
previamente ausentes como, por ejemplo:
a) Actitud permanente
de desconfianza u hostilidad hacia el mundo.
b) Aislamiento social.
c) Sentimientos de vacío o desesperanza.
d) Sentimiento permanente de "estar al límite",
como si se estuviera constantemente amenazado.
e) Vivencia de extrañeza de sí mismo.
Esta transformación de la personalidad debe haber estado
presente por lo menos durante dos años y no debe poder ser atribuida a un
trastorno de la personalidad preexistente o a un trastorno mental distinto del
trastorno de estrés post-traumático (F43.1).
F62.1 Transformación persistente de la personalidad tras
enfermedad psiquiátrica
Transformación de la personalidad atribuible a la
experiencia traumática de sufrir una enfermedad psiquiátrica grave. Los cambios
no pueden ser explicados por un trastorno de personalidad previo y deben
diferenciarse de la esquizofrenia residual y de otros estados de recuperación
incompleta de un trastorno mental previo.
Pautas para el diagnóstico
La transformación de la personalidad debe ser persistente y
manifestarse como un modo rígido y desadaptativo de la manera de vivenciar y
comportarse que llevan a un deterioro a largo plazo (personal, social o
laboral), así como a un malestar subjetivo. La transformación de la personalidad tiene que haber surgido tras la
recuperación clínica de un trastorno mental que se debe haber vivenciado como
extremadamente estresante y devastador para la imagen de sí mismo. Las
actitudes o reacciones de otras personas hacia el enfermo después de la
enfermedad son importantes para determinar y reforzar los niveles de estrés
percibidos por la persona. Este tipo de transformación de la personalidad no
puede ser comprendido totalmente sin tener en consideración la experiencia
emocional subjetiva y la personalidad previa, sus formas de adaptación y sus
factores de vulnerabilidad específicos.
Para poder hacer este diagnóstico, la transformación de la
personalidad debe manifestarse por rasgos clínicos como los siguientes:
a) Excesiva dependencia y demandas de terceras personas.
b) Convicción de
estar cambiado o estigmatizado por la enfermedad precedente, lo que da lugar a
una incapacidad para formar y mantener relaciones personales de confianza y a
un aislamiento social.
c) Pasividad,
reducción de los intereses y de la participación en entretenimientos.
d) Quejas constantes
de estar enfermo que pueden acompañarse de demandas hipocondriacas y
comportamiento de enfermedad.
e) Humor disfórico o
lábil, no debido a un trastorno mental presente o previo con síntomas afectivos
residuales.
f) Deterioro significativo
del rendimiento social y ocupacional.
F62.8 Otras transformaciones persistentes de la personalidad
Incluye: Trastorno de la personalidad persistente tras
experiencias no mencionadas en F62.0 y F62.1, tales como el trastorno de la
personalidad en el dolor crónico (psicosíndrome algógeno) y transformación
persistente de la personalidad por duelo.
Factores Psicológicos:
Se podrían explicar desde la perspectiva del aprendizaje al modelado conductual que sobre el niño ejercerían modelos que ocasionarían trastornos de la personalidad. Desde una visión cognitivista y la influencia en nuestra personalidad de las denominadas cogniciones, el procesamiento de la información los esquemas y las reglas personales, los procesos interpersonales, etc.
Desde la teoría psicoanalítica el estudio de los llamados mecanismos de defensa que son los procesos mentales inconscientes que el yo utiliza para resolver sus conflictos y que habitualmente son la fantasía, la disociación, la negación, el aislamiento, la proyección, la escisión, la agresión pasiva, el acting out, y la identificación proyectiva.
Tratamiento y consideraciones terapéuticas.:
los trastornos de la personalidad son patologías de difícil abordaje por la propia dificultad en él diagnostico y por la falta de vinculación al tratamiento que estos pacientes tienen, máxime cuando muchos de ellos son pacientes ego sintónicos y con mucha facilidad él diagnostico de trastorno de personalidad ha conllevado generalmente la etiqueta de intratable.
Pese a todo la necesidad de tratamiento de los trastornos de la personalidad es irrenunciable por las siguientes razones.
- Las personas afectadas sufren por ello o hacen sufrir a los que les rodean.
- Su vida suele deteriorase irremisiblemente.
- Pueden hacerse daño o hacer daño a otros.
- Pueden convertirse en padres contraproducentes para sus hijos o inculcarles modelos de conducta patológica.
- Se trata de trastornos tratables, adaptables e incluso parcialmente curables, máxime la positiva evolución de las técnicas psicoterapicas, y la aparición de tratamientos biológicos y farmacologicos que están demostrando su eficacia.
Teniendo en cuenta los síntomas que fundamentalmente tenemos que atajar estableceremos una serie de técnicas e intervenciones terapéuticas que relacionamos a continuación.
- Psicoterapia dinámica.
- Psicoterapia cognitivo-conductual.
- Psicoeducacion y técnicas psicosociales.
- Hospitalización.
- Psicofarmacos.
http://www.consejopsicologicoonline.com/cpo/profesionales/cie10/clasificacion/cie10-f60-f69/cie10-f62.HTML





EN el campo de los trastornos de adaptación
ResponderBorrary las reacciones de estrés ,es uno de los TEMAS de mayor
expansión en las últimas tres décadas en la psiquiatría.
Pese a ello, está sometido a un notable vaivén
de escuelas y de debates, algunos con miradas centradas
en el individuo y su clínica, otras que integran
aspectos humanistas y ontológicos y otras, en fin, que
abarcan una mirada sistémica y psicosocial.
Me parece muy importante ahora con esta información un tratamiento psicológico después de un evento catastrófico, facilitando el bienestar psicosocial y el desarrollo integral de los afectados.
ResponderBorrarTras un evento catastrofico, la poblacion esta vulnerable a sufrir cambios en su personalidad, produciendose trastornos evidenciandose con cambios comportamentales a largo plazo; para ello los especialistas de la salud mental proveeran a la poblacion distintas terapias en las cuales la persona vaya equilibrando y tomando el control de su vida . Una de las tarapias que considero especiales, es la terapia en grupo.
ResponderBorrarEsta transformación de la personalidad debe haber estado presente por lo menos durante dos años y no debe poder ser atribuida a un trastorno de la personalidad preexistente o a un trastorno mental distinto del trastorno de estrés post-traumático. Incluye: Tranformación de la personalidad tras experiencias de campo de concentración, desastres y catástrofes, cautiverio prolongado con peligro inminente de ser ejecutado, exposición prolongada a situaciones amenazantes para la vida como ser victima de un acto terrorista o de torturas.
ResponderBorrarla ayuda psicológica en estas situaciones criticas donde no todas las personas logran sobrellevar y recuperarse de esto, con esto se demuestra que la psicología es una herramienta por excelencia. gracias por la información.
ResponderBorrarTras una emergencia o desatre las personas suelen entrar en crisis y esta tiene consecuencias físicas y emocionales. Una crisis es un periodo limitado de desequilibrio psicológico precipitado por un cambio súbito o significativo en la situación vital del individuo, y en esta circunstancia surge el estres y depende de la capacidad de la persona para sobrellevar ello o hacerlo cronico.
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